El programa formativo debe contener, además de responder a las exigencias profesionales de la empresa moderna, una importante dosis de practicidad. Para ello, desde el primer día lectivo, las sesiones se enfocan mediante casos prácticos, roll playing, simulaciones y otras herramientas pedagógicas.
No obstante, el proceso de aprendizaje no estaría completo si el alumno no tuviera un contacto con la realidad laboral. Para ello, todos los alumnos de nuestros cursos y masters realizan prácticas reales en empresas, despachos profesionales y organismos oficiales.
Estas prácticas son tuteladas a través de nuestro Departamento de Desarrollo Profesional del Alumno. Su cometido es comprobar que las tareas y actividades que nuestros alumnos realizan en las empresas, responden realmente a los contenidos que van asimilando a lo largo del máster. Todos nuestros alumnos que siguen prácticas profesionales son asegurados mediante pólizas de accidentes y con convenios de prácticas visados por el Ministerio de Trabajo.
En el curso 2008/2009 se gestionaron 438 prácticas, correspondiendo 327 a alumnos de posgrado y 111 a alumnos que siguieron cursos de titulación no superior. La duración de las prácticas, que oscila entre los 3 meses mínimo y 12 meses máximo, depende de la naturaleza del curso o máster.
Para los alumnos, las prácticas en empresas tienen un doble objetivo:
Por una parte, son un excelente complemento a la formación académica desarrollada y, por otra, gracias a la oportunidad que facilitan de demostrar a la empresa las aptitudes profesionales durante un periodo de tiempo suficiente, suponen una excelente oportunidad de acceso al puesto de trabajo.
Así mismo, ofrece a los alumnos la posibilidad de incorporar a su currículo una experiencia laboral inicial.