Sin foto Elena Kühnel
Es hora de hablar de Recursos Humanos II

Esta pequeña historia nos ayudará a comprender el funcionamiento de un departamento de Recursos Humanos... ¿Os llama la atención?

Hace unas semanas Rosa Esteban, directora técnica del Máster en Gestión y Dirección de Recursos Humanos, escribió un post con la primera parte de la historia de Sesi, Lydia y Alberto. Podéis volver a leerlo aquí. Leed ahora el desenlace.

Sesi ha salido del despacho convencido de que ha habido un gran malentendido, pero no le puede decir eso a Lydia porque tal vez no sea así… No puede dar esperanzas ni quitarlas mientras no tenga la información necesaria…

Se acerca a Alberto que en esos momentos está con un colaborador:

- Alberto, buenos días, ¿tienes un minuto? Es importante.

- Ahora no puedo Sesi, estoy con la información que nos pide Hacienda. Porque cada día nos pide más y más y más. ¡Vamos, hombre! Como si no tuviéramos nada que hacer.

- ¿Estamos dentro de plazo? -pregunta Sesi.

Hombre claro, Sesi, no me fastidies. Aunque me dan ganas de no contestarles la puñetera encuesta… ¡A ver qué pasa!

- Ni lo intentes – bromea Sesi y vuelve a ponerse serio- Alberto, anda, dame 15 minutos… Es urgente.

Alberto accede a la petición de Sesi. Conoce las caras del de RRHH. Sesi le cuenta la conversación  con Lydia. Alberto le dice que esta mañana se ha encontrado con la  dichosa encuesta, lleva tres días y está sin hacer. Lydia no le había dicho nada, no suele decir nada, no suele preguntar nada, no la siente.

- Yo no puedo estar tras ella controlando su trabajo. Sólo espero que sea ella la que venga y me informe, pero no lo hace, sólo cuando hay algo muy puntual… No gano confianza… Hoy he visto la encuesta y me he dado cuenta de que no es la colaboradora que espero, la responsable que espero…

- ¿Pero se lo has indicado? ¿Le has indicado que cada día entre y te cuente lo que ha hecho, lo que tiene pendiente…?

- ¿Para qué le voy a decir nada? –se extraña Alberto– Es lógico, ¿no? ¡Soy su jefe!

- Pero, Alberto… ¿acaso todos los jefes son iguales y esperan lo mismo de sus colaboradores? –pregunta Sesi.

- No sé adónde quieres llegar. Claro que buscamos lo mismo… personas resueltas que saquen el trabajo.

- ¿Has tenido que explicarle muchas cosas a Lydia? ¿Ha incumplido sus responsabilidades? ¿Está haciendo menos de lo que debiera para el tiempo que está en el puesto?

- No es eso. Lydia es cuidadosa, precisa, todo lo que le ha dado lo ha cogido y lo está haciendo. –pero a veces tiene que suponerlo, porque ella no le dice.

- A ver… Alberto –comenta Sesi– Si no le dices lo que esperas de ella, es difícil que ella lo adivine. Es posible que si te ve atareado quiera despejarte y no te molestará con cosas diarias. ¿Cuántas veces has hablado con ella en este año?

Alberto ya entiende lo que le dice Sesi.

- Pero es que ¡no tiene tiempo! Hablar, hablar. ¿Y quién trabaja mientras? Claro que,… –se da cuenta de que precisamente por no hablar no está satisfecho– Vale, Sesi, puede que lleves razón, ya hablaré con ella, puede que me haya precipitado…

- ¿Hablarás Alberto?  ¿Le has dicho que no le renovamos contrato y no vas  a hablar de inmediato con ella? No has charlado con ella ni un momento salvo cuando has dudado de ella. Alberto, ¿cuánto tiempo has invertido en Lydia y cuánto trabajo está haciendo? Piénsalo y valora si se merece lo que le has dicho o si hubiera sido mejor una felicitación y un comentario de lo que, además, quieres que haga para ser una colaboradora 10.

- Vale, Sesi, vale. Tú y las formas. Esto es un trabajo, no una consulta de cómo subir tu autoestima. Hablo hoy con ella y te cuento. ¿No es eso lo que quieres?  Venga, que tengo que hacer la encuesta. Ya te contaré.

- De acuerdo, Alberto. No te olvides.

¿Ves la importancia de mantener informados a tus colaboradores? Todos merecemos un buen jefe. Un jefe que nos informe de lo que se piensa de nosotros, de lo que se espera de nosotros, lo que podemos esperar nosotros de la empresa… Y es que los feedbacks, las pequeñas reuniones y evaluación del desempeño o del desarrollo son herramientas irrenunciables cuando hablamos de equipos de trabajo.

Todo esto y mucho más te espera en el Máster de Gestión y Dirección de Recursos Humanos. ¡Te esperamos!