Sin foto Elena Kühnel
Kühnel premia a cinco alumnos con la Beca Birdy de formación en emprendimiento

Kühnel colabora con Initland y premia a cinco alumnos con la Beca Birdy de formación en emprendimiento

El emprendimiento es uno de los pilares de una economía de mercado sana. Necesitamos nuevos talentos, personas intrépidas, dinámicas y valientes que conviertan sus ideas utópicas en proyectos reales. Además de contar con las competencias necesarias para ser emprendedor también es necesario, sobre todo al inicio, un impulso externo. Por eso, desde Kühnel, queremos premiar a esos valientes con la dotación de una beca de formación en emprendimiento.

Sara Lacruz y Sofía Garicano son dos de esas estudiantes intrépidas que quieren hacer realidad su proyecto, la aplicación móvil Engordapp, un buscador de restaurantes; Iker Urzainqui también apuesta por una aplicación móvil, pero en esta ocasión de venta de entradas para discotecas; Raquel Gálvez ha creado una marca de moda infantil unisex y Eduardo García quiere crear una empresa de diseño y comunicación.

Cinco estudiantes y cuatro proyectos que pasarán a formar parte del Programa Birdy de emprendimiento, desarrollado bajo el paraguas de Initland Zaragoza y con el que colabora Kühnel Escuela de Negocios. Esta beca birdy aporta seis meses de formación que permiten al alumno Kühnel conocer de primera mano el mundo del emprendimiento y los planes de negocio. Además, todos tienen acceso al espacio de coworking en CIEM o La Ronda (las incubadoras de Initland Zaragoza). Los premiados dispondrán de los servicios básicos (internet, telefonía, etc) en un espacio que favorece un networking intensivo con otros emprendedores.

Sara y Sofía, Raquel, Iker y Eduardo ya tienen sus proyectos diseñados bajo el asesoramiento de todos los profesores que conforman nuestra escuela. Les toca transformar esa teoría en práctica y conseguir que sus ideas conecten con el gran público. Raquel, por ejemplo, es consciente de que “el sector de la moda está en constante cambio y si nos paramos a observar la evolución de la moda infantil, enseguida descubrimos que la ropa es cada vez más similar a la de los adultos”, por eso considera que el punto fuerte de su proyecto es “el equilibrio entre lo que tradicionalmente se ha considerado infantil y las tendencias que tenemos en la actualidad”.

Por su parte, Sara, una de las creadoras de la aplicación Engordapp, explica la diferencia principal de su herramienta en comparación con las que ya existen en el mercado: “Gracias a la geolocalización, puedes saber qué restaurantes y bares tienes más cerca, puedes elegir qué y dónde comer, buscando por precio, tipo de comida, alérgenos y otras categorías”. Su compañera de proyecto, Sofía, resalta otro punto fuerte: “También es una especie de red social en el que puedes compartir tus sitios favoritos o recomendar restaurantes a tus amigos”.

¿Y qué opinan los alumnos de la Beca Birdy?

Iker nos cuenta que quiere aprovechar al máximo la oportunidad que le otorga la Beca Bidy, pasando el mayor número de horas posibles en los centros que gestionan desde Initland e intentando hacer el mayor número de contactos posibles: “Quiero dejarme ayudar en todo momento por el grupo de profesionales que existen, además de acudir a la mayoría de talleres y conferencias que puedan estar relacionadas con mi proyecto o me puedan aportar algo en mi formación de competencias”.

Eduardo compaginará la creación de la empresa con su empleo actual, “por lo que voy a centrarme en los aspectos que más me interesan de la beca para aprovecharlos a fondo. Estoy seguro de que gracias a esta ayuda, durante el tiempo que dura el periodo de beca birdy, la empresa empezará a funcionar y se empezarán a ver los primeros resultados”.

Raquel explica que, para ella, “la Beca Birdy es una gran oportunidad que brinda Kühnel e Initland para seguir adelante con un proyecto y hacerlo real. Es una buena forma de materializar una idea junto a la ayuda de grandes profesionales en un entorno de trabajo que facilita el coworking”.

Sara y Sofía, Raquel, Iker y Eduardo seguirán así la estela de otros emprendedores que ya han disfrutado del Programa Birdy y que empiezan a ver los frutos de su propio negocio en la realidad, más allá del papel y de las aulas de Kühnel.