Sin foto Elena Kühnel
Kühnel se adentra en el IoT con Alicia Asín, consejera delegada de Libelium

Alicia Asín es consejera delegada de Libelium, empresa centrada en la creación de redes de sensores inalámbricos, smart cities y el internet de las cosas.

Con tan sólo 24 años, Alicia Asín creó Libelium junto a su compañero David Gascón, una empresa de tecnología centrada en la creación de redes de sensores inalámbricos, smart cities y el internet de las cosas. Hoy, diez años después, su plantilla ya supera el medio centenar de trabajadores. Este 23 de noviembre, tendremos el placer de escucharla en la Ceremonia de Graduación de los programas máster Kühnel 2015-16 en Zaragoza.

Libelium está especializada en el desarrollo de las llamadas ciudades inteligentes, redes de sensores y el famoso internet de las cosas. Estamos cada vez más habituados a escuchar estas expresiones, pero mucha gente sigue sin comprender completamente su significado. ¿En qué consiste exactamente vuestro trabajo en Libelium?

Nuestra tecnología sirve para construir redes de sensores inalámbricas que hacen posible el “Internet de las cosas” o, lo que es lo mismo, que las “cosas” puedan comunicarse con Internet. Así, podemos crear soluciones para monitorizar el tráfico y las plazas de aparcamiento en ciudades, medir niveles de ruido y polvo, gestionar los residuos urbanos o la iluminación para el ahorro de costes energéticos y de otras infraestructuras públicas básicas. El creciente mercado de las smart cities es el que mayor demanda tecnológica genera.  El otro gran mercado que vemos despuntar es el de la agricultura de precisión por la cantidad de ahorros que se pueden obtener aplicando la tecnología. El potencial es infinito y el desarrollo va a ser exponencial.

Dicen que estamos a punto de comenzar una nueva revolución tecnológica… Por tu  experiencia, ¿cómo crees que avanzaremos en las próximas décadas? ¿Qué papel juega la formación?

El Internet de las cosas es una revolución que está afectando a todos los mercados: ciudades, logística, seguridad, agricultura, salud, domótica, energía… Cualquier proceso productivo puede optimizarse si somos capaces de medir con sensores sus variables y, lo más importante y novedoso, enviar estos datos a la nube para ser almacenados y tratados. Por lo tanto, las oportunidades son infinitas. Creo que para imaginarlo podemos pensar en lo que supuso a nivel mundial el acceso a ordenadores personales, ¡todo cambió!

De hecho, en Libelium estamos innovando continuamente para adaptar nuestros productos a cualquier sensor, protocolo de comunicación y ampliando el espectro de cloud partners. También estamos trabajando en un proyecto muy interesante de educación para divulgar el conocimiento tecnológico entre los mejores desarrolladores de las mejores universidades mundiales. El programa -denominado IoT Spartans- consiste en una plataforma educativa con un completo plan de estudios que ofrece contenidos y test de evaluación para fomentar un ranking entre los mejores y reducir la brecha educativa de capital humano con conocimientos de programación que va a ser necesario para cubrir la demanda de 4,5 millones de desarrolladores en el año 2020.

¿Qué proyectos contempláis desde Libelium en un futuro?

En tecnología el tiempo pasa muy rápido y resulta arriesgado hacer predicciones. Espero que Libelium sea protagonista en la revolución que supone el Internet de las Cosas y seguir creando valor y empleo de calidad.

Con 10 años de trayectoria profesional a tus espaldas, ¿qué es lo que te ha reportado un mayor aprendizaje?

Si tuviera que destacar un momento especial de mi trayectoria, por supuesto sería el Premio Nacional Joven Empresario que recibimos en 2014 de S.M. el Rey Felipe VI, entonces todavía Príncipe de Asturias. En mi discurso de agradecimiento recuerdo que dije que los premios se demuestran después y que hay que saber seguir mereciéndolos cuando se navega por aguas difíciles... Exactamente una semana después recibí una llamada en la que me comunicaban que nuestro edificio se estaba quemando y mentiría si dijera que no me quedé en shock unos instantes. Sin embargo, gracias al carácter luchador del equipo de Libelium conseguimos volver a la normalidad en apenas 3 semanas y 6 meses después estrenamos nuevas instalaciones demostrando que cualquier amenaza se puede convertir en una oportunidad. 

A pesar de los cambios sociales respecto a la incorporación al mundo laboral de las mujeres, todavía predomina la figura masculina en las cúpulas empresariales. ¿Qué les dirías a otras mujeres que, como tú, luchan por ser empresarias o tener altos cargos?

Cada vez somos más las mujeres empresarias o en puestos de responsabilidad dentro de las empresas pero creo que realizamos nuestra labor con discreción. Resulta fundamental la participación de la mujer en los ámbitos de decisión de la empresa porque aportamos puntos de vista diferentes al modelo de negocio. En el equipo directivo de Libelium hay cuatro mujeres y cinco hombres y no soy partidaria de las cuotas. La mayor presencia femenina en puestos de este tipo no sólo mejora las oportunidades de las mujeres, sino también los resultados que estos equipos mixtos pueden alcanzar al contar con visiones de ambos sexos.

Pero por desgracia el número de mujeres que estudian carreras técnicas y que optan por desarrollar su trayectoria profesional en este sector disminuye año tras año según las estadísticas. Todas las jóvenes buscan referencias y es importante que además de los dudosos ejemplos salidos de realities o nuevas generaciones de estrellas pop, también las tengan no sólo de mujeres en carreras de ciencias sino con éxito en general. Es importante que vean que hay mujeres de todo tipo en esos puestos y romper con los mil estereotipos que les rodean.

En el acto de entrega de diplomas de Kühnel tendremos el placer de escuchar tu ponencia “IoT, Interoperabilidad e Internacionalización, las i-claves del éxito de Libelium” en la Ceremonia de Graduación de nuestra escuela. Haznos un pequeño adelanto, ¿qué vas a contarnos?

En diez años de trayectoria profesional, Libelium ha experimentado un gran crecimiento corporativo gracias a una actividad orientada al Internet of Things (IoT), a la interoperabilidad de nuestra tecnología y a la perspectiva internacional. Son como las tres “íes” de los productos de Apple elevados a fórmula magistral. Constituyen tres ingredientes no secretos de lo que consideramos que es la base de éxito en nuestro modelo de negocio. Tres “íes” que marcan el valor diferencial que nos está posicionando cada día más arriba en el mercado tecnológico.

Con tan sólo 24 años, ya creaste tu propia empresa junto a David Gascón. Desde Kühnel, queremos reconocer a los estudiantes que presentan proyectos de negocio innovadores y realistas, otorgándoles un Premio al Mejor Proyecto Emprendedor. ¿Qué consejos darías a estos alumnos de Kühnel que comienzan su aventura emprendedora?

Les diría que entrenen habilidades como la perseverancia, la decisión, la claridad de ideas, en general, rasgos muy comunes al de muchos valientes que deciden poner en marcha un negocio. En mi caso, ahora que Libelium ha cumplido diez años y la plantilla ya supera el medio centenar de empleados, estoy descubriendo cualidades empresariales que son muy importantes para mantener un crecimiento sostenido. Me refiero a aptitudes como la capacidad analítica, la templanza en los momentos de adversidad, la curiosidad por las nuevas tendencias del mercado y, siempre y por encima de todo, el entusiasmo en cada tarea que desempeñamos.

Para terminar, nuestros alumnos de master en Zaragoza han finalizado una etapa muy importante en sus vidas formativas, ¿cómo deben afrontar su futuro profesional?

Lo tienen que afrontar con seguridad en sí mismos, en sus capacidades y en su crecimiento personal. La carrera profesional es una carrera de resistencia, de fondo, no de velocidad. La meta no está en llegar alto y triunfar a la primera, sino en el aprendizaje constante y en labrarse su propio camino, aprendiendo de los éxitos y de los fracasos con humildad. El cine nos ha mostrado muchas películas de jóvenes que triunfan rápido pero en la vida real son más los casos de éxito en trayectorias consolidadas a base de esfuerzo y sacrificio constante que de golpes de fortuna.