Sin foto Elena Kühnel
¿Qué competencias necesitas para ser un emprendedor?

Un buen emprendedor debe poseer y potenciar cuatro competencias clave: liderazgo, proactividad, toma de decisiones y creatividad

¿Alguna vez has pensado en crear tu propio negocio? Ser emprendedor exige mucha constancia y sacrificio, así que es una decisión que debes tomarte muy en serio. Y lo primero es averiguar si estás capacitado para emprender, nunca mejor dicho, esta aventura. Somos diferentes y poseemos cualidades y competencias distintas. Unas más desarrolladas que otras. Y todas pueden venirnos bien en un determinado momento de nuestra vida. Pero… para ser emprendedor, es preciso potenciar unas competencias clave. ¿Te ves capaz?

Liderazgo.  Tú solo no vas a poder montar un negocio. Necesitas de colaboradores que te ayuden en tu tarea. Y para eso es preciso ser un buen líder, contagiar tu entusiasmo a los demás,  guiarles hacia las metas que te has marcado. Por si no lo sabes, el liderazgo es la capacidad para formar y desarrollar su equipo en función de sus fortalezas, áreas de mejora y potencial, generando en tus colaboradores un sentido de compromiso personal y motivación para que lleguen a su máximo nivel de competencia.  Consiste pues, en la responsabilidad de tomar las decisiones acertadas, en el momento justo, hacerlas llegar al entorno y conseguir de éste el apoyo necesario para lograr los objetivos buscados. 

Proactividad. Si tu no luchas por tu negocio, nadie lo va a hacer. No esperes sentado a que vengan tus proveedores o tus clientes, esta fórmula no funciona. Sal a la calle, coge el teléfono, busca y encontrarás. Quedarse sentado no es la mejor manera de emprender. La proactividad, de hecho, es más una actitud que una aptitud, y consiste en que la persona asuma el control pleno de su conducta vital de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, prevaleciendo la libertad de elección independientemente de las circunstancias que se plantean

Creatividad. Si no eres innovador, original, diferenciador, difícilmente triunfarás en un mercado tan competido. Pero… ¿sabes qué es la creatividad? En general, la creatividad se entiende como la capacidad para combinar ideas o sistemas de una manera original o para establecer asociaciones poco comunes entre las ideas. La organización que estimula la creatividad desarrolla enfoques nuevos ante las cosas o soluciones singulares para los problemas.

Toma de decisiones. Decidir siempre es complejo. Si eliges el color azul, están dejando atrás todos los demás. Y esto mismo se puede aplicar a cualquier situación que se da en los negocios. Apostar por algo no siempre es fácil, pero un emprendedor debe hacerlo sí o sí. La toma de decisiones es la capacidad para emprender acciones que aprovechen las oportunidades, o faciliten la resolución de problemas buscando la salida que más beneficie a la organización, ayudando a alcanzar los objetivos, mejore los resultados y la calidad del producto o servicio. Va estrechamente ligado a la resolución de problemas, ya que es fundamental a la hora de decantarse por una elección u otra, el poseer la mayor información posible sobre las causas que han propiciado esta circunstancia (aunque no siempre sea posible esta condición).